
Conociendo gente
Abril 21, 2008El otro día iba andando por la calle pensando en cómo pueden llegar a la estratosfera los clorofluorocarbonos si son más pesados que el aire y, de repente, escuché un “Hola”. Giré mi tercio superior y observé a un señor con barba blanca y unas piedras con letras llevadas a modo de carpeta. Aquí la conversación:
Yo: Quién es vd? Papá Nöel, Abraham? Chanquete?
El: Soy Dios
Yo: Oh, Dios mío!
El: Si, ese.
Yo: Era una expresión.
El: Lo mío no.
Yo: Ok. Pensé que era Abraham, por las tablas.
El: Podría haber sido Kasparov.
Yo: También…
El: Es mi lista de la compra.
Yo: Y por qué no la hace en papel? Pesaría mucho menos.
El: Soy todopoderoso, me la pela lo que pese.
Yo: ¿Te la pela? Osea… que…. ¿Tienes pito?
El: Vete a la mierda.
Y se fué cabreado… Y esta es, queridos amigos, la forma tonta que tuve de perder la oportunidad de hablar con vuestro creador.
PD: Lo más flipante: Aún no me ha perdonado.